Enero 2006
Baja California Sur es visitada año con año por una cantidad enorme de grandes mamíferos marinos, entre ellos las ballenas grises y las jorobadas.
Estas ballenas se ven amenazadas por estas redes que son colocadas en sus rutas de migración, causando graves daños e incluso la muerte a por lo menos dos o tres ballenas al año, sin contar las que no se logran detectar.
La investigación de Jeff Jacobsen busca el poder medir la cantidad de daño que sufren estas ballenas a causa de redes que encuentran a su paso en cada migración.
El grupo de investigadores cuenta con un catalogo fotográfico de cientos de ballenas que han observado en cada migración, este catalogo es utilizado para poder identificar y medir el daño causado por redes al comparar las cicatrices de una foto del año anterior con una actual. Las cicatrices por enmallamiento identificadas ya que dejan sus marcas en la parte donde inicia la cola de la ballena.
Las ballenas jorobadas en su ruta migratoria tienden a nadar muy cerca de la orilla, por lo que su enmallamiento es aun mas frecuente. Las redes en el agua prácticamente no emiten ruido y son casi invisibles en el agua, es por ello que para los grandes mamíferos es difícil detectarlas.
Una solución que pudiera ser investigada para evitar este enmallamiento seria el de equipar con campanas o "pingers" (emisores de sonido) a estas redes y con ello poder alertar a las ballenas de la presencia de algo extraño en su camino. Se ha comprobado que el uso de estos métodos ha funcionado con ciertos tipos de ballenas en otras partes del mundo, solo faltaría estudiar la reacción de la Jorobada y la Gris que son las principales afectadas en estas rutas migratorias, si esta fuera satisfactoria tendríamos una buena opción para poder disminuir considerablemente el daño a estos grandes amigos que nos visitan anualmente.